Nuestra prosperidad no depende de otros Hay mucha gente que cree que la única forma de prosperar es buscando la manera e importancia de depender del dinero de otros. Esta falacia implica separación de la vida y dicha gente pasa la vida amparados en lo que ellos pueden tomar de otros. Es un gran error tratar de obtener algo por nada; por ejemplo Freddy el embaucador nunca mantenía dinero en su billetera. Cuando le tocaba el turno de pagar algo buscaba la manera de embaucar e impresionar para obtener algo a expensas de alguien. El tomaba frecuentemente prestado de sus amigos pero nunca intentaba pagar. El pensaba que de esta manera podía continuar viviendo pero sin pensar que esto lo llevaría al norte de su pobreza. Pensaba para sí como obtener algo sin aportar nada. Siempre buscaba alguien que tuviera dinero para que pagara el almuerzo. Se creía un astuto y ganador, sin darse cuenta que estaba perdiendo, edificando para sí una conciencia de pobreza y estaba estableciendo en sí, mentalmente su futuro de esta manera. No puedo tomar esto para mí. Tener que depender de otros el pago de mí corto vivir. Si Freddy sólo supiera que es tan fácil ser generoso y pagar los propios gastos, el mantendría la cartera llena. Nuestra prosperidad no depende de otros. No necesitamos forzar o mendigar nuestra prosperidad de otros. Ni siquiera necesitamos heredarla. Conocí a un muchacho que se empobrecía esperando que su padre rico se muriera, pero el mantenía más vivo que nunca y melancólico exclama de su hijo: El joven tiene un gran potencial Afirmación diaria: Dios es el proveedor y la fuente infinita dentro de mí. Todo lo que necesito fluye a mí. Me atrevo a dar generosamente porque sé que nunca puedo estancar a Dios.