Abro mi mente para recibir mí bien de fuentes inesperadas. La primera cosa que tenemos que hacer es abrir nuestra mente a las ideas de donde podemos recibir ¿y de donde viene nuestra provisión?, de alguna manera de fuentes totalmente inesperadas. No obstante sabemos que Dios es la gran fuente, pero nuestra abundancia aparece a través de muchos canales. Ahora yo estoy abierto a todos los canales y dejo que el bien fluya ininterrumpidamente. Hay un dicho que la naturaleza aborrece y detesta el vacío. Cuando esperamos lo inesperado somos en esencia creando el espacio y la fuente de la vida fluyendo hasta llenarlo. Unity tiene un tratamiento para el “dinero inesperado”. Esto nos ha llevado a probar que estamos edificando una gran fe. Todos los días hay que hacer oración para todos aquellos que estén envueltos en el tratamiento. Cuando estamos haciendo el tratamiento del “dinero inesperado”, estamos reconociendo que hay alguna área en nuestra vida de donde podemos recibir algo inesperado de alguna parte. Nos proponemos a reconocer que hay abundancia en este universo que vivimos y que el mismo se está vertiendo para nosotros. En este caso estamos tratando específicamente de dinero que es el símbolo de la abundancia y puede aparecer de medios inesperados y cuando esto ocurra nos vamos a regocijar mucho, porque al aparecer es el resultado de cambiar nuestras creencias acerca de nosotros mismos. Todas las personas que se envuelven en este tratamiento del “dinero inesperado” prometen diezmar de este, y Dios viene a ser el socio silencioso y cada uno es habilitado a recibir su bien inesperado. Afirmación diaria: Dios abre caminos a donde los ojos humanos no se ven. Prepara tu mente para el tratamiento del “dinero inesperado”