lunes, febrero 04, 2019

AMOR

Afirmación :

Jesucristo está ahora levantándome a su conciencia de infinito amor y mi alma está llena y satisfecha .

Jesucristo fue un carpintero. Su misión en la tierra fue construir Su misión en la tierra fue construir un cuerpo-templo espiritual, desenvolver un alma espiritual y enseñarnos las intrinsecas leyes espírituales al grado que pudiéramos seguirlo.

Nosotros somos aprendices en el taller de Jesucristo. Cada día nosotros estamos trabajando para desenvolver cualidades del alma, tales como las expresadas por el Maestro, que nos hacen siempre amorosos , puros, fuertes y perfectos.

Nosotros sabemos que el cuerpo es el fruto del alma y que tan pronto desdoblamos las cualidades espirituales dentro de ella, el cuerpo pasa a través de un proceso de refinamiento y levantamiento. Este proceso debe continuar hasta demostrar cuerpos perfectos de acuerdo al modelo de Su glorioso cuerpo.

Tomemos pensamiento elevados del amor divino. En el cuerpo espiritual, el centro del amor es el corazón, simbolizado por JUAN, discípulo de Jesús. Juan amaba a Su maestro. Durante la jornada de Jesús con sus discípulos a través de Palestina, Juan siempre andaba a su lado.

Inclusive cuando Jesús fue crucificado y todos los discípulos desaparecieron, Juan no estaba lejos de Su maestro. Aún cuando estaba en el exilio en la Isla de Patmos, él estaba en el Espíritu el día del Señor y se fue elevando en conciencia hasta que apropió de la visión del hombre perfecto, Jesucristo en toda Su gloria. Es el amor transformándose y levántandose por el poder de Jesucristo.

Tomado del libro

Cristo Entronizado en el Hombre.

Cora Dedrick Fillmore