lunes, febrero 04, 2019

LA SANGRE DE JESUS

Leer

Juan 6:41-65

Con el poder de Su palabra Jesús purificó y espiritualizó la sangre natural de su cuerpo hasta que se volvió una corriente espiritual de vida en donde todos pueden entrar y ser purificados.

Con el poder de Su palabra, Jesús difundió los electrones espirituales de Su cuerpo en la atmósfera del pensamiento de la raza, para que puedan ser aprehendidos por todos los que creen en El.

En esta temporada de cuaresma comprendo como realizada que soy bautizado en su corriente espiritual de vida y soy purificado. Los electrones de Su sangre, que apropio, son centros de energía y vida en mí; me levantan y fortalecen.

Jesús llamó el pan que había bendecido, Su cuerpo y el vino, Su sangre. Cuando me apropio de palabras de Verdad, “las como”, como diríamos, participo de la sustancia y vida del Espíritu y formo el cuerpo de Cristo. Así participo del cuerpo y la sangre de Jesús, el verdadero sacramento que vitaliza el cuerpo renovando mi mente.

La sangre de Jesús en mí es la vida es la vida contenida de Dios. La corono de la vida se alcanza viviendo eternamente en la presencia de Dios.

Lograr esto depende de la comprensión de la ciencia del recto pensar. Mi camino a la vida eterna está en mi reconocimiento de mi unidad con el Cristo de Dios.

En su nombre estoy gradualmente transformando y regenerando mi sangre y mi cuerpo. Así soy salvado por Jesucristo.

Realizando la victoria sobre cada limitada creencia en lo mortal,

afirmo:

Me regocijo en el poder restaurador de la sangre de Jesús activo poderosamente en mí para renovar, restaurar y sanar enteramente”.