viernes, febrero 01, 2019

MILAGROS

Leer Mateo 14: 15-36

El primer milagro en nuestra consciencia es la transformación del agua de pensamiento el vino del pensamiento, al introducir en ella algunos de los “ángeles de Dios” o verdaderas ideas.

En realidad los milagros son sucesos que tienen lugar como resultado de la aplicación de una ley superior a cierras condiciones.

Dios nunca hace milagros, si por milagros significamos una desviación de la ley universal. Lo que hicieron los profetas se hizo por acción de leyes inherentes en el Ser y abiertas al descubrimiento de cada hombre.

Con el poder de su pensamiento Elías penetró los átomos y precipitó abundante lluvia.

Jesús usó el mismo dinámico poder del pensamiento para romper las ataduras de los átomos que componían los pocos panes y peces del almuerzo de un jovencito- y cinco mil personas fueron alimentadas.

La ciencia está descubriendo la dinámica hacedora de milagros de la religión, pero la ciencia no ha comprendido aún el poder dinámico y directivo del pensamiento del hombre.

Todos los llamados hacedores de milagros aseguran que ellos no producen por si mismos los maravillosos resultados; que ellos son solamente instrumentos de una entidad superior.

Jesús dijo: “El que cree en mí, las obras que yo hago hará también”. Cuando continuo ejercitando mis facultades espirituales, las fortaleceré y comprenderé mejor y dejaré de hablar acerca de ninguna cosa como milagro.

Afirmo: “La clara mente sin nubes de Jesucristo domina todo mi pensamiento y discierno las omnipresentes leyes del Espíritu”. Guarda una cuaresma verdadera – Charles Fillmore.