jueves, enero 17, 2019

ES FACIL ORAR

Este es un ejercicio sobre la manera de orar, que entra en tu experiencia por medio de la palabra escrita. Sólo tú estarás en condiciones de decidir hasta qué punto este ejercicio sobre la manera de orar te servirá para cambiar tu historia personal y tu experiencia vital. Si lees, piensas, sientes y al hacerlo sometes a tu experiencia este capítulo, entenderás por qué es fácil orar y adquirirás un conocimiento práctico sobre el poder transformador de la oración.

Es fácil orar, Jesucristo dijo que cuando nos sintiéramos débiles y cargados de problemas debemos acudir a Él y entonces Él nos dará alivio. Nos invitó a tomar su yugo sobre nosotros porque: “Su yugo es liviano y Su carga es ligera”. Si nuestra oración es pesada, tensa, e improductiva, estamos invitados a seguir el camino fácil, el camino de la luz.

Es fácil orar, porque es natural orar. Nuestra mente y nuestro corazón fueron creados para orar, de la misma manera que nuestros pulmones fueron creados para respirar.

Es fácil orar porque somos hijos de Dios, y es fácil orar para los hijos comunicarse con Su padre Celestial Para El responderles desde luego. Si hemos supuesto que la oración es antinatural o anormal, y que nosotros no somos hijos de Dios, hemos convertido la oración en algo difícil sino del todo imposible. Pero todo eso queda en el pasado; ahora estamos listos para el ejercicio que nos hará fácil orar. Lleva las siguientes palabras a través de los ojos a tu mente y a tu corazón y permite que se arraiguen en ti.

Para mí es fácil orar, Es natural y perfectamente normal. Mi mente y mi corazón fueron creados para orar y esto es para mí tan fácil como lo es respirar. Soy un hijo o una hija de Dios y me es fácil comunicarme con mi Padre Celestial, como lo es para El responderme. Tomo el yugo fácil de oración para mí.

Ahora, te sugiero pensar un poco en el párrafo anterior que acabas de leer, digiere las palabras, profundiza en las ideas, mental y emocionalmente agrega tu propio razonamiento, el porque es fácil orar. Te admirarás y razonarás al profundizar en las revelaciones que van teniendo lugar en ti, en tus pensamientos, sentimientos y experiencia, que te harán mantener más y más el significado Es fácil orar, Es tan normal y natural orar como lo es respirar y así como tu respiración puede hacerse más profunda, puede fortalecerse y expandirse, la experiencia al orar puede ser mejorada.

La respiración te retorna a la fuente de la vida y sostiene los procesos vitales de tu ser. La oración te devuelve a tu fuente espiritual y sostiene tu vida, tu pensamiento, tu sentimiento, tu unidad con Dios. Ahora que sabes la manera de orar, puedes dedicarte a profundizar y a fortalecer tu vida de oración. Tendrás ciertas áreas de oración en que sentirás la necesidad de una atención especial.

Una de las quejas más comunes sobre la dificultad para orar es que cuando tratamos de orar la atención permanece en experiencias nuestra negativas en lugar de volverse a Dios. Aquí te ofrecemos unas palabras que pueden resolver esta dificultad, si les permitimos vivir con nosotros hasta cuando la acción que se describe, se convierta en parte de nuestra experiencia: Es fácil para mí volver mi atención a Dios, mi fuente espiritual.

Es fácil dejar las preocupaciones, las inquietudes y las dudas. La presencia, el poder y la actividad de Dios dentro de mí son atractivas, me es fácil volver mi atención a ellas. Es fácil estar permanentemente consciente del poder de Dios fluyendo a través de mí para resolver mis problemas, curarme, guiarme, suministrarme lo que necesito y bendecir al mundo. Es fácil orar incesantemente.

Una vez más retorna al pensamiento, al sentimiento y experimenta la parte de este ejercicio. Permite que las ideas que contienen estas palabras lleguen vivas hasta ti. Si encuentras útil anteponer a estas palabras una frase como esta: “Por la gracia de Dios” o “por el poder del Cristo, de todas maneras y a toda costa úsala, esta es tu experiencia personal en la oración. Sólo tú puedes saber lo que te resulta más efectivo.

A través de tu experiencia personal estás confirmando la verdad de que es fácil orar, para no mencionar el hecho de que orar es una delicia, una -bendición, un milagro en sí. Continúa mejorando tu propia experiencia en la oración. Tienes la llave que abrirá las puertas de todo el bien que llega hasta ti y pasa por tu vida, lo que te convertirá en una fuente de poder en la oración en todas las vidas que te toquen.

La oración es el poder de Dios en acción, y la oración exitosa siempre produce cambios en sentido positivo para aquel que ora, La oración produce milagros de curación, prosperidad, comprensión, perdón, paz, y todo bien, no sólo en aquel que ora sino en su mundo familiar, su trabajo, sus relaciones y ciertamente en toda la humanidad.

La oración es un proceso a través del cual el reino de Dios viene a la tierra. La oración nos une con nuestra Fuente de Origen, nos sana y nos hace fuertes, una unidad completa de la expresión divina.

Cuando oras deberías estar preparado para el cambio que constituye la respuesta a la oración. Este cambio tiene lugar en todos los niveles de tu experiencia, en el mental, el emocional y el físico Puesto que es fácil y natural orar, es fácil y natural aceptar los cambios necesarios que acompañan la oración contestada. He aquí ciertas palabras que te recordarán que la oración es contestada por medio de los cambios en tus áreas mental, emocional, y física conjuntamente y de ésta manera es fácil aceptar los cambios.

Orar es fácil para mí. Es fácil aceptar los cambios mentales, emocionales y físicos que traen la respuesta a la oración.

Me regocijo abandonar los viejos patrones de conducta que me limitan. Es fácil para mí responder a la energía milagrosa del Espíritu que la oración libera a través de mí.

Es fácil para mí ser curado, prosperado, guiado, amado, y perdonado Es fácil para mí compartir mi creciente conciencia del bien con el mundo y todo aquello que me rodea.

En este punto de tu ejercicio en la oración, fácilmente podrás pensar, sentir, y experimentar la actividad que describe las palabras que acabas de leer. Permite que los cambios que está produciendo tu ejercicio en la oración, ocurran en tus áreas mental emocional y física.

Alaba y da gracias a medida que dejas que se efectúen los ajustes necesarios en tus actitudes, pensamientos y sentimientos, así como en tus hábitos de hablar y de actuar. Es fácil orar y aceptar la respuesta a la oración. Afirma que esto es así, conócelo, alaba y da gracias por ello.

Obviamente este capítulo podría ampliarse indefinidamente. Es mucho más importante, sin embargo tú que lees y yo que he escrito lo anterior, llevemos las ideas y cursos de acción que el libro contiene a nuestra mente y corazón, a nuestros pensamientos y sentimientos a nuestras experiencias y a nuestra propia vida.

Si has leído, pensado, sentido y experimentado este ejercicio de oración, en oración, entenderás por qué es fácil orar, y tendrás un conocimiento práctico del poder transformador de la oración. Pero si no es así, Por qué no intentarlo una vez más? Del libro: “Viviendo con propósito”. Sig Paulson-