martes, enero 22, 2019

Orden divino

Con Dios como mi guía, afirmo: “Orden divino”.

El orden divino no es algo que se me da, que me he de ganar o que se me concede como un favor.

El orden divino es parte de una cocreación.



Con Dios como mi socio y mi guía, creo mi vida por medio de mis pensamientos, mis palabras y mis acciones.

En oración silenciosa, afirmo: “Orden divino” manteniendo pensamientos de salud, armonía, sabiduría, abundancia y paz.

Con estas ideas firmes en mi mente, dejo ir la necesidad de un resultado específico.

Una vez más, afirmo: “Orden divino”, y descanso en el silencio de la meditación. Al regresar mi atención a las tareas del día, estoy consciente de las ideas que traigo a expresión. Con Dios como mi guía y socio, sé que todas las cosas están en orden divino.

Pero hágase todo decentemente y con orden.—1 Corintios 14:40