martes, enero 22, 2019

FORTALEZA





La fortaleza es la libertad de la debilidad, estabilidad de carácter, poder para vencer la tentación. Es la fuerza del poder de hacer, la capacidad de hacer. “El nombre de Jehova es una fuerte torre; el recto corre y entra en ella y está a salvo.” Prov. 18:10. La fortaleza se origina en el espíritu; el pensamiento y las palabras expresadas espiritualmente traen la manifestación.

Jesús el maestro máximo. Es el tipo de maestro que estoy tratando de seguir, no sólo en cultura espiritual, sino mental y física. Estudiando y usando fielmente los métodos de Jesús, hago surgir lo mejor que hay en mí.

Por medio del Cristo, la mente y el cuerpo del hombre tienen el poder de usar la fortaleza en varios planos de la consciencia. Yo afirmo que soy consistente y fuerte en pensamiento y acto, y así estoy estableciendo fortaleza en alma y cuerpo. Rehúso dejar el pensamiento de debilidad entrar en mi consciencia: siempre rechazo la sugestión y afirmo que soy una torre de fortaleza adentro y afuera.

La suprema fortaleza demostrada por Jesús puede ser alcanzada por uno que confía en el Espíritu y conserva su sustancia vital. La fortaleza del Espíritu es necesaria para la perpetuación del alma y el cuerpo, y la victoria sobre la muerte.

Cuando suelto las tensiones y levanto mi consciencia para que armonice con la perfecta Mente omnipresente, soy vigorizado y restaurado a un poder estable. Ningún daño puede sucederme. Soy fortalecido por el Espíritu.

Yo afirmo:

“La alegría del Señor es un manantial en mí y soy establecido en la fortaleza divina.