ESTOY RECEPTIVO A LAS IDEAS RICAS DEL ESPÍRITU. Hoy despierto con un corazón agradecido por la bondad de Dios por doquier. Estoy consciente de mi vínculo profundo con el Espíritu, y fomento este vínculo en oración silenciosa. Me dirijo a mi interior y centro mi atención. Abro mi mente al Espíritu, a las ideas divinas que revelan nuevos caminos hacia la satisfacción. Al seguir mi intuición y actuar según la guía divina, descubro nuevas oportunidades y maneras de utilizar mis ideas para expresar mis talentos y habilidades dados por Dios. He sido creado para experimentar la bondad de Dios a plenitud. Vivo con un espíritu de gozo y paz en mi alma. Doy la bienvenida a las bendiciones en mi vida con gratitud. Estoy receptivo a las ideas ricas del Espíritu.
¡Qué profundas son las riquezas de la sabiduría y del conocimiento de Dios!—Romanos 11:33