jueves, enero 17, 2019

Las necesidades no son el problema real

Todos tenemos necesidades. Sin embargo, estas no son el verdadero problema que nos mantiene despiertos. Cuando enfocamos nuestra atención en lo que no tenemos, experimentamos ansiedad y una sensación muy grande de malestar.

Al principio hay esperanza, pero rápidamente se disipa tan pronto nos llaman a cobrarnos, o al recibir una cuenta de cobro inesperada, o al continuar desempleados. Concentrarse en el problema y tratar de buscarle solución es el método antiguo.

El nuevo milenio ya llegó. Exige que dejemos nuestras necesidades a un lado. Una vida próspera no se puede iniciar concentrándonos en lo que nos falta. Se inicia cuando fijamos nuestra atención en el presente.